Aquí no se viene a nacer ni a morir…
Aquí se recuerda.
Este no es un sitio web.
Es un portal vivo —donde el alma toma asiento,
el Crío ríe en voz baja,
y las sombras, al fin, encuentran su forma ideal.
No vendemos salvación, ni prometemos gloria.
Aquí compartimos voz.
Una voz que viene desde el fondo de los tiempos,
y que a veces suena como refrán de abuela,
como chisme sabio en la banqueta,
como ensayo huérfano…
o como relámpago entre parábolas.
Este es el Reino Humano:
—No de naciones ni de dogmas—
sino de seres que recuerdan su esencia antes de que el tiempo los partiera en Hembra y Macho, en pasado y futuro, en carne y sombra.
Aquí, cada texto es semilla.
Cada risa, revelación.
Y cada lector… un Crío eterno que vuelve a casa.
Bienvenidos.
Ya no están solos.
Ya no hay más que buscar…
—solo estar.