La permanencia de las formas en el cambiante espectro social

Segunda parte (conclusion)

Una reflexión desde la filosofía de Epicuro

Introducción

El homo sapiens es un ser gregario que vive en constante interacción con sus semejantes y con el entorno. Esta interacción genera cambios sociales, culturales, políticos y económicos que afectan la forma de entender el mundo y de actuar en él. ¿Cómo podemos mantener una visión coherente y objetiva de la realidad ante estos cambios? ¿Qué nos permite discernir entre lo permanente y lo pasajero, entre lo esencial y lo accidental? ¿Qué papel juega la educación en la formación de ciudadanos críticos y responsables?

Estas son algunas de las preguntas que nos planteamos en este ensayo, y que intentaremos responder desde la perspectiva de la filosofía de Epicuro, un pensador griego que vivió en el siglo IV a.C. y que propuso una teoría del conocimiento basada en la experiencia sensible, la razón y el placer. Epicuro nos ofrece una forma de comprender la realidad a través de la búsqueda de la esencia de la cosa y el universal (forma), conceptos que nos ayudan a captar lo que permanece inmutable en el cambiante espectro social.

Desarrollo

Para Epicuro, el conocimiento se basa en la percepción de los sentidos, que nos proporcionan la información más fiable y directa de la realidad. Sin embargo, los sentidos no son suficientes para alcanzar la verdad, ya que pueden ser engañosos o incompletos. Por eso, es necesario recurrir a la razón, que nos permite analizar, interpretar y contrastar los datos de la experiencia. La razón nos ayuda a formar conceptos generales y abstractos que nos permiten clasificar y ordenar la realidad. Estos conceptos son las formas, que representan la esencia de las cosas, lo que las hace ser lo que son y no otra cosa. Las formas son universales, es decir, se aplican a todos los casos particulares de una misma clase de cosas. Por ejemplo, la forma de triángulo se aplica a todos los triángulos, independientemente de su tamaño, color o posición.

Pero la razón tampoco es suficiente para alcanzar la verdad, ya que puede caer en el error o la contradicción. Por eso, es necesario recurrir al placer, que es el criterio último de verdad y bondad. El placer es la sensación de armonía y satisfacción que experimentamos cuando nuestra mente y nuestro cuerpo están en equilibrio y en consonancia con la naturaleza. El placer nos indica que estamos en el camino correcto, que estamos actuando de acuerdo con nuestra naturaleza y con la realidad. El placer nos ayuda a elegir y a evitar, a preferir lo que nos beneficia y a rechazar lo que nos perjudica. El placer nos ayuda a vivir bien y a ser felices.

Así, Epicuro nos propone una triangulación del conocimiento, basada en los sentidos, la razón y el placer, que nos permite acceder a la verdad y a la realidad. Esta triangulación nos permite comprender la esencia de la cosa y el universal (forma), que son los elementos permanentes e inmutables de la realidad, que no cambian con el tiempo ni con las circunstancias. La esencia de la cosa y el universal (forma) nos permiten discernir entre lo permanente y lo pasajero, entre lo que es y lo que parece ser, entre lo que es necesario y lo que es contingente.

Conclusión

En el contexto del homo sapiens como ser gregario:

  • La búsqueda de la esencia de la cosa y el universal (forma) nos permite discernir entre lo permanente y lo pasajero.
  • Nos ayuda a navegar por el cambiante espectro social sin perder de vista la verdad objetiva.
  • Nos dota de una base sólida para la construcción de conocimiento y la toma de decisiones.

En resumen, la permanencia de las formas en el cambiante espectro social se logra mediante la comprensión de la esencia de la cosa y el universal (forma). La triangulación de Epicuro nos proporciona las herramientas necesarias para alcanzar esta comprensión y construir una visión del mundo basada en la realidad trascendente.

Aspectos adicionales a considerar:

  • La búsqueda de la esencia de la cosa y el universal (forma) es un proceso continuo que requiere esfuerzo intelectual y compromiso.
  • No hay respuestas fáciles ni soluciones definitivas, pero la constante búsqueda de la verdad nos acerca a una comprensión más profunda del mundo y de nuestro lugar en él.
  • La educación juega un papel fundamental en la transmisión de conocimiento y valores que permiten a las nuevas generaciones navegar por el cambiante espectro social.

La permanencia de las formas no significa estancamiento o inmovilidad, sino la capacidad de mantener un núcleo de valores y principios fundamentales ante las olas de cambio. La búsqueda de la verdad y la realidad es una aventura intelectual que nos define como homo sapiens y nos permite construir un futuro mejor para la humanidad.


Posted

in

by

Tags:

Comments

Leave a comment